Plaza Mayor de Madrid

Cosas asombrosas y curiosidades de la Plaza Mayor de Madrid

Con más 400 años de historia, la Plaza Mayor de Madrid se ha convertido en un testigo silencioso y prudente. Pero que, por ser un lugar para obras públicas, ha dejado al descubierto acontecimientos que le han dado un atractivo color a esta ciudad.

 Desaparición de una «plaza de patos» da lugar a la Plaza Mayor de Madrid

Viajando al pasado nos damos cuenta que la Plaza Mayor de Madrid, en sus principios, era una laguna (laguna de Luján). Pero ¿cómo es que una plaza de humanos fue a parar encima de una «plaza líquida de patos», situada fuera de la ciudad?

En su época de laguna, este lugar llegó a ser concurrido por la realeza, para cazar patos. Éste y otros factores, dieron impulso al comercio, reuniones políticas, festivas y religiosas, lo cual motivó al rey Felipe II a desecar la laguna.

 Farolas que hablan en el silencio

Las farolas de la Plaza Mayor de Madrid tienen algo de gran interés para el que está cansado: asientos en sus alrededores. Pero además de dar descanso, estas farolas no solo proporcionan luz en la noche, también arrojan luz al pasado que ella misma presenció.

En el inferior de los asientos, se pueden observar figuras de relieves que cuentan algunos sucesos importantes ocurridos allí, en diferentes épocas. Es interesante enterarse, que las farolas de la Plaza Mayor de Madrid relatan ejecuciones, carnavales, incendios, tauromaquia, y hechos de La Inquisición.

Un cementerio en el estómago de un caballo

En 1931 la Plaza Mayor de Madrid vio cómo una turba introducía explosivos en la boca del caballo de bronce de Felipe III. Entre los pedazos descubrieron que dentro del caballo muchos huesitos de pájaros que habían entrado por la boca y que no consiguieron salir después.

 Tiempo después, la estatua se reconstruyó, volviendo a su forma y puesto original con la salvedad de que la boca del caballo fue cerrada.

 Quemada viva

Si la Plaza Mayor de Madrid ha visto incontables atrocidades. Una de ellas ha sido la de verse incendiada ella misma. Sufrió dos incendios en un siglo, el último duró 9 días en llamas y fue el peor, dejando 1300 personas sin hogar, por las llamas consumiendo todo a su paso.

Aun así, la Plaza Mayor de Madrid ha vivido para contarlo y seguir siendo testigo ocular de lo que pasa año tras año.

Hoy día, la Plaza conserva su estilo antiguo, adaptándose a la época moderna pero sin perder su esencia. Y por ser un lugar turístico que tiene mucho que ofrecer, esta plaza no solo seguirá contando sus historias, sino que, seguirá haciendo historia.  

  • Comparte este post