Origen del Rastro

Origen del Rastro, evidencias de una matanza

Origen del Rastro

El origen del Rastro se remonta a finales del siglo XV, un lugar madrileño que siempre ha sido importante pero utilizado con distintos propósitos. En la actualidad, es un mercado dominical y festivo al aire libre, en el que, unos van a comprar y otros solo a mirar.

Inicios y origen del Rastro

Es por el origen del Rastro que esta zona se transformó en un mercadillo destacado por la venta de numerosos artículos antiguos. Anteriormente el Rastro conducía al matadero del municipio, donde se arrastraban a los animales ya sacrificados, dejando grandes rastros de sangre.

El propósito de este arrastre era llevar las reses hacia los curtidores para aprovechar las pieles de los animales. Poco a poco, el origen del Rastro fue desapareciendo; lluvias, polvo y sol fueron borrando sus manchas y dejando solo su nombre.

Origen del Rastro

Invasión masiva      

En todo el paso se fueron alojando comerciantes, mientras se continuaba aprovechando el lugar para el trabajo de las pieles. Como una gallina juntando a sus polluelos, esta calle fue reuniendo una gran variedad de oficios y artesanos, como por ejemplo, Zapateros y maleteros.

Y tal como en una cadena, un eslabón agarra al otro, así fueron llegando más y más vendedores de ropa vieja, quincallería y objetos antiguos. De esa forma este lugar dejó de vender carnes y pieles frescas para recordarnos que la antigüedad es de mucho más valor.

 El origen del Rastro es solo el borde de una tela que tiene mucho que cortar, y que, es más placentero visitándolo uno mismo. En cualquier domingo, bajo la luz del sol, música de fondo y más distracciones se puede pasar un buen rato en el Rastro.

Datos de interés

Para un mejor orden, las normas del mercado indican que los puestos de ventas deben ser desmontables, se prohíbe exceder la cantidad de 3500 puestos y no se permite la venta ambulante de alimentos.

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